sábado, marzo 08, 2014

Día de la Mujer - Reflexiones impertinentes

 Hoy es el día internacional de la mujer trabajadora en homenaje a las víctimas de la fábrica Sirtwoot Cotton de New York que habían hecho huelga por la disminución de la jornada laboral. Más de un centenar murieron quemadas por los efectos del un casual incendio que fue atribuído al dueño de la fábrica


Las mujeres luchaban por su emancipación y eran mujeres, no eran un género, ni siquiera el algodón que hilaban.

          Se supone que hay que conmemorar nuestro día por el hecho de ser mujer y no ser un género. Y, oh casualidad, los estudios de género se refieren a la mujer y no al género humano en general, valga la aliteración.

El género lo impusieron a algunas mentes brillantes quienes cambiaron los Women Studies por Gender Studies y aquí se sigue la moda, aunque se proteste contra el imperialismo anglosajón. A partir de ahí no estamos definidos por nuestro sexo sino por nuestro rol u opción. No tengo nada contra las opciones y los roles. Pero cuando nací en la casa de mi abuela materna, alguien gritó: “chancleta” como decían antes.  

Incluso vi algunos posts que hablan, en vez de mujer, de mujera!!!

La pelotudez parece no tener género ni conocer nada de cómo funcionan las lenguas. Y ni hablar del uso de la arroba para indicar que se es fashion – progre y que se refieren conjuntamente a ambos géneros  [o sexos].

“La @ no tiene no tiene valor fónico, no es un fonema, lo que obliga a la aclaración del lector que de hecho debe leer: “compañeros barra [/] compañeras”. Me causa gracia porque cuando estoy escribiendo esto, el Word automáticamente reconoce la arroba y pone la frase en azul y subrayada como si fuera un link. La @ = arroba deriva del latín y es la unión de per ad. Ad significa ‘hacia’ y también ‘en’, ‘hasta’,  ‘a’, ‘sobre’. Desde los primeros tiempos se usó en Italia como unidad de peso y volumen. En la Edad Media se solía unir los monosílabos en un símbolo y de ahí @. Ad se convierte en at en inglés, por lo que no es raro que se haya tomado como símbolo en la informática. También hay una versión española que la hace derivar del árabe hispánico arrúb‘  y éste del árabe clásico rub‘ =  ‘cuarta parte’ y, en ese sentido, escrito con la abreviatura, se usaba como medida de peso y de volumen. Como peso sería equivalente al cuarto de un quintal, aunque cambia el peso exacto de 11, 502 a 12,5 kilos en Aragón, 15 kilos en Brasil. Como medida de volumen varía según las regiones y los líquidos. Cuando nos escriben vecin@s, compañer@s, escritor@s, ¿qué peso y qué volumen tendrá ese símbolo?

 “Con el género hay tal exageración que la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires está plagada de «niños y niñas», «ciudadanos y ciudadanas», «vecinos y vecinas». No pudieron poner adolescentas, jóvenas, mujeras, de modo que su Capítulo X habla de «Niños, niñas y adolescentes» y el XI «De la juventud» y «De los jóvenes». Pero obsérvese que, pretendiendo ser igualitarios, siempre ponen primero el masculino, lo que lo hace absolutamente absurdo ya que nadie habla así. Se usa el neutro. ¡Oh, contradicción!”
Y, siguiendo ese supuesto español o castellano neutro que es más que un esperanto, un espanto, los mismos defensores de lo femenino del género copian  -pensando que es más correcto-  la ministro, la juez, la médico, etc. Además con una gran inconsistencia, ya que si es un hombre no dicen el periodisto ni el poeto ni el burócrato ni el artisto…

 
La última vez que viajé en avión me hicieron completar un formulario de embarque - desembarque que además de datos filiatorios, personales, domiciliarios, etc. tenía un apartado: GÉNERO y al lado dos circulitos, uno con una M y otro con una F. que se le habrá ocurrido a algún/a burócrata/o que cree en que tenemos género. Y sí… el género humano.

 A mí, que me gustan muchos géneros, desde las telas puras como la seda y el algodón hasta la gasa, y desde el lino a las muselinas, los crepes, las bambulas, los voiles...

Y no sólo los textiles, me gustan muchos musicales: barroco, clásico, romático, tango, jazz, hip hop, cumbia, flamenco, celta gallego e irlandés, etc. y casi todos los géneros literarios, el género me hizo saltar el genio. y taché género con una raya y puse SEXO en imprenta y marqué con una cruz el redondelito que correspondía a la letra F. Que yo sepa, todavía creo que nacemos con un sexo como con otras condiciones físicas determinadas: color de ojos, cabello, piel.

            Será que vengo un poco cansada de todo esto porque cuando a veces me entrevistan sobre alguna obra mía de ficción y me suelen preguntar si soy feminista, si soy boom-mother, si soy… y si los hombres de mi vida  -mi padre, mis amigos masculinos, mi amor-  me frenaron en mi desarrollo profesional. Entonces siempre contesto que, al contrario!!!

Y les cuento que mi tío abuelo me estimulaba con su biblioteca, con sus discusiones políticas, mi padre hizo publicar mis primeros poemas y yo le armé un berrinche con visos de escándalo porque el que había editado ese opúsculo en el que estaban mis poemas me había cambiado una metáfora: “desnudo de hojas [un árbol]" y habían puesto “vestido!!!” ¡Qué atrevimiento! Yo tenía doce años…
Y mis amigos y mis compañeros de militancia siempre me estimularon: Juan José Fanego, el primero, después otros… Mi amor, lo mismo. Paco Urondo me hizo una crítica tan positiva desde la cárcel que me instó a volver a encontrar mi propia voz que yo, tal vez ingenuamente, había dejado en una literatura llana para que la pudieran entender todos los compañeros. El que me hizo publicar en Holanda fue un colega portugués que había sido mi profesor y que era ya un escritor muy conocido, José Rentes de Carvalho y que me envió al que sería mi primer editor Kees van der Hoek, ediciones con anticipo, royalties y todo lo que corresponde hasta presentación, ágape, fotógrafo y prensa. En muchas cosas no me puedo quejar del otro sexo. Y para colmo soy porteña y de la generación que archivó las enaguas y algunas, los corpiños… Entonces suelo terminar diciendo que el feminismo es una etapa previa a la emancipación…

Y he aquí el otro problema: la emancipación que  -aclaro- defiendo a muerte!!! Aunque también es verdad que la proclamamos con gran vanagloria, pero nos hace laburar el doble o el triple. Y a medida que más responsabilidades tenemos, tenemos más kilombo aún. No en vano se acortaron las diferencias de las enfermedades que antes adolecían más los hombres por el stress laboral. Y encima tenemos el mobbing o el karoshi.
             Por eso, mujeres laburantes… a veces tenemos nuestro derecho al descanso... no eterno por favor… 

Pero tampoco exageremos con esa vanagloria de la emancipación ya que hay muchos países  -incluso algunos admirados por muchos de nuestros intelectuales-  en que las mujeres no existen nada más que para servir y procrear, no existen sus derechos y todavía, a esta altura del siglo XIX, van con el velo y son lapidadas en público ante cualquier hecho considerado "incorrecto" o "inmoral" como la princesa saudí lapidada y la que últimamente recibió asilo en Gran Bretaña porque por su adulterio recibiría el mismo trato... Son una sombra...  Ver post de oct. 12, 2011 sobre Marzie Vafamehrha.
No nos olvidemos que tal vez algunos golpeadores – abusadores hoy le lleven un ramo de flores o regalitos de colores o un perfume o las saquen de paseo a sus minas… Pensemos en las tantas víctimas de demasiados hijos de puta que las explotan, que las torturan y que las revientan, ahora encima con la moda de quemarlas vivas!!!
          Y ahí sí creo que no hay duda de que la víctima es la víctima y el victimario, el victimario!!! Con éstos, NO MERCY!!!

 

©® A. S. Reflexiones impertinentes
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