domingo, julio 25, 2021

 Banco

               Primer día hábil

Un geriátrico ambulante,
al menos a principio de mes:
los que aportaron y los que no,
octogenarios con desazón,
féminas preñadas con críos colgando
para cobrar los planes
que pagás vos...
que pago yo....
 
Alguno que otro joven ayudando
a una viejita con andador,
otro que la tarjeta perdió
puteando, puteando
bostezos, bronca, contenido furor
de paso, quejas por la atención
que pagás vos...
que pago yo
 
 
Pispeás qué mira el otro
puteás al que usa el celu
haciéndose el gran boludón.
Alguien empieza una conversación
con la minita de al lado, con el señor,
con la dama de trucho Dior.
que pagás vos...
que pago yo
conversación
 
 
Mientras, mirás los números en el visor.
Y de pronto, de blanco,
«Ella»,
cadena en el mudo televisor:
«Cuatrocientos mil nuevas pensiones
para gente que no aportó...»
Y que pagás vos...
y que pago yo...
 
El Flaco, el grande, ya lo dijo:
da lo mismo un burro que un gran profesor...
Y esperando, esperando... se te pasa la vida,
se te pasa la fila... 
Y cuando llega el número...
a ponerse: sos el gran Perdedor.
Y pagás vos...
y pago yo...

®©Ana Sebastián, abril 7,2015, harta de esperar en el Banco.

 POEMAS CIRCUNSTANCIALES


Para que lo musicalizara  e interpretara  
H. B... 


 
 
 


martes, julio 13, 2021

 

Hoy, 13 de julio, repito uno de mis primeros posts en homenaje a la madre 


de mi compañero de vida, una de mis tantas madres...

 


Una mujer sin estridencias

A Catalina Álvarez, mi supuesta suegra,,,

otra de mis madres...


Ella casi no tenía nombre.

Una foto en blanco y negro 

de una mujer bella,

rostro magro bajo el cuello de piel

de un abrigo

de los años cuarenta.

Mujer sin estridencias

de galán de radioteatro de moda.

Sombra de fabriquera

que tuvo que competir

con la sombra de las admiradoras,

las fans, los amores del galán,

con la misma sombra

de la primera evita recién llegada

y de la evita poderosa, Hera del sur,

pero aún con la memoria de evita.

 

Ella misma la sombra fabriquera que fue

tras el galán de radioteatro

con voz de radioteatro

con dos hijos del galán

para la vida difícil,

para ese mal de Othello

para melodramas en confiterías de moda

con amenaza de pegarle o pegarse un tiro

delante de las amantes famosas o casi….

 

Horacio Torrado - nombre artístico de su
gran amor, Horacio Ángel Labraña Torrado

Llantos que no se enjugan

hasta que un día

aparece el perfil del amigo

del galán de radioteatro

y ella se deja enjugar las lágrimas…

¿Enamorándose?

Nadie lo sabe bien.

Conviviendo con ese amigo,

la sombra del galán que no sería.

Conviviendo con esa vida de todos los días

- no la del radioteatro- la real real,

la vida del tedio,

de la paciencia y la impaciencia,

la de la rutina, la cama y la poca plata,

la del desgarro.

 

Amor de segunda hasta que la muerte los separe

y lo convierta en amor de primera, el que estaba y ya no está.

Y entonces pocas palabras, poca comida.

Cigarrillos y un vasito de vino y silencio….

 

Hospital también de segunda,

de obra social de jubilados y….

cenizas que durmieron en nuestro living

una noche de verano todavía calientes

ofreciendo volcanes en fuga, fosforescencias

en las paredes blancas de desconsuelo.

 

Nadie sabe dónde se están enfriando esas cenizas*

para ponerles una flor.


Había nacido el 13 de julio de 1913.


Todos los 13 de julio alguien enciende una vela.


Una foto en blanco y negro de una mujer

bella de los años cuarenta sin fosforescencias.

 

El día que la conocí me dijo:

“Los demás me llaman Doña,

vos, decime Cata.”

 

Aquí con Juan Carlos Beltramea, su segundo marido,

su hijo, su nietito Mariano & mo
i.


*Finalmente, luego de muchos años sin saber dónde estaban 

sus cenizas se encontraron enterradas en el jardín de su casa...

©®Ana Sebastián, 2006

domingo, julio 04, 2021

 Carta en forma de poema

desmintiendo viejas y falsas apreciaciones

A Pacho

Pacho 1977

 






Pacho soplando velita - 2009









Si la mediocridad

sirve a muchos mediocres

para lapidar gente,

yo

lapidaría mejor

a los que no saben

encontrar el vértice de la esperanza

a los que no riegan

las azucenas que crecen de

sus muertos

a los que no sueñan

ríos, a mover, barrancas lejanas

y maravillosas historias,

a los que no guardan un secreto

un dolor

sólo compartido por uno o dos amigos

que también guardan

un dolor un secreto

a los que no se conmueven

ante una buena mesa y un vino compartido

a los que no disfrutan

lo que es un domingo redondo

con fútbol y con hinchadas

a los que, para que la gente

los ubique,

necesitan montarse en un elefante

con anteojos oscuros

y hablar de la caducidad del amor...

lapidaría también

a los falsos héroes

que no saben llorar

ni a tiempo

ni a destiempo

y algunas otras cosas más,

pero que son demasiado sabidas.

 

De mortales y fantasmas / Los brazos del olvido, 2011.


De Los brazos del olvido

que dediqué  entonces 

«A mi hijo que padeció y padece 

la tiranía de la memoria, 

estos poemas del recuerdo y del olvido.» 

Y que seguro estará con Pacho y Bocha en algún lugar celeste...




Dedicatoria a  Pacho      






Uno de los tantos 1º de enero en familia Bagú Záez



         Mariano & Caro 
     en otra fiesta de la familia, 
     el cumple de Paula 
Otra foto ese mismo 1º de enero


Memorias impertinentes.