martes, septiembre 08, 2015




 Serie: Textos de escritores amigos

JOSÉ RENTES DE CARVALHO

Dos culos, tango y manteca

Sería cruel diseñarle el físico o describir los tics. Baste notar que es del tipo Stalker, hace años que en uno u otro evento viene derecho hacia mí, la sonrisa lista, la cámara a manera de una pistola.
La mano apretada, va derecho al asunto, esperando dejarme pasmado o por lo menos que sonría.
Esta vez fue su mítico viaje por Europa en 1970. ¿Habrá dicho en el 72, en el 69? No oigo bien, siempre hay mucha gente,  mucho barullo, por mucho menos se me va la atención. Pero poco importa.
Él cuenta que ni bien llegó a Amsterdam se quedó de inmediato boquiabierto. Y no por los canales ni por las jóvenes esbeltas, rubias, desinhibidas, por la inseguridad de saberse unos metros abajo del nivel del mar. Fue, sí, por un cartel en la  marquesina de un cine, propaganda para aquel entonces del muy discutido film Los cuentos de Canterbury.



- Era gigantesco. ¡El nombre de la película en letra muy chica y dos culos muy grandes, realmente muy grandes y mirando hacia la calle! Por acá nunca se había visto eso. Todavía estábamos muy atrasados.


Después fui a Paris. Por causa de Marlon Brando en Último Tango en París. Acá no se podía. ¿Viste?

El último tango en Paris
        de Bernardo Bertolucci
Script compartido
con Agnès Varda & Franco Arcalli
   Música: Gato Barbieri
Programa original de Cinema Uno
Buenos Aires 1973
presentada sólo una semana,
censurada y sacada de cartel.


María Schneider y Marlon Brando


- Sí.

- Entonces ya sabés, pero para mí fue una novedad. ¿No  es que la manteca se usa sólo para untar el pan, no? ¿Me comprendés, no?

Seguro de mi respuesta, se dio vuelta, me dio la espalda. Se fue con la cámara a apuntar a otro.

®©José Rentes de Carvalho, mayo 27, 2013
®©Versión libre autorizada: Ana Sebastián, 2015.







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